Los
Adultos y Adultos Mayores y las
Catástrofes: Reacciones psicológicas ante emergencias y desastres
Esta es una
guía para los adultos y adultos mayores, los miembros de su familia y
cuidadores acerca de cómo prepararse frente a una posible catástrofe y que
hacer en caso de que se produzca.
Cada año, muchas personas en todo el
mundo sufren catástrofes; ya sean naturales por ejemplo huracanes, tornados,
inundaciones, terremotos y calor extremo, como causadas por el hombre, por
ejemplo ataques terroristas. Si bien no es posible predecir cuándo y dónde
ocurrirán estas fuerzas destructivas, sí es posible aprender de cada catástrofe
y tomar ciertas medidas para salvaguardar nuestro bienestar físico y emocional.
¿Cómo afectan las desastres?
Ya sea que un desastre nos impacte
directamente, como evacuar la casa debido a una inundación o desastre que se presente, o el sufrimiento terrible de eventos en las noticias, en forma similar a lo que
ocurrió en el mundo luego de los ataques terroristas del 11 de septiembre de
2001, las catástrofes afectan a todos.
En aquellas personas cuyas vidas cambian
drásticamente después de un desastre, por ejemplo la pérdida del hogar o
daños físicos, el trauma puede causar trastornos y dolor físico y emocional
extremos. Estrés y pena son respuestas normales, y las reacciones psicológicas
frente a experiencias catastróficas pueden durar toda la vida. Como respuesta a
un evento traumático algunas personas desarrollarán cambios en su
comportamiento (aumento de consumo de bebidas alcohólicas, violencia doméstica)
y otras sufrirán la aparición o empeoramiento de una enfermedad mental. Las
personas directamente expuestas a dicho evento o a peligros físicos, o cercanos
a alguien cuya vida se ve amenazada por una catástrofe, sienten miedo intenso,
indefensión u horror. Estas emociones pueden resultar en comportamientos
turbados o desorganizados. El estrés constante o recurrente puede resultar
abrumador. Para algunos, las consecuencias psicológicas de una catástrofe hasta
pueden resultar incapacitantes.
Aquellas personas que miran las noticias
de un desastre a millas de distancia o quienes se preocupan por familiares y
amigos en la zona afectada también experimentan nerviosismo, ansiedad,
irritabilidad, problemas de sueño y depresión.
¿Cuáles son las consideraciones para
personas adultos y adultos mayores en tiempos de crisis?
En algunos aspectos, luego de una
catástrofe los adultos y adultos mayores pueden experimentar menos efectos
psicológicos por estrés que los adultos de menor edad. Según experiencias
pasadas, algunos adultos mayores pueden estar mejor preparados y poseer mejores
habilidades para lidiar con una catástrofe.
Sin embargo, aunque los adultos mayores
muchas veces poseen la adaptabilidad y experiencia para pasar la catástrofe, la
tensión física puede pagarse muy caro. Cuando una catástrofe golpea, los
adultos mayores son los más expuestos a riesgos de enfermedades y hasta de
muerte. Los ancianos frágiles o aquéllos con limitaciones psiquiátricas o
médicas son especialmente vulnerables al estrés que causan las catástrofes.
La pérdida de posesiones valiosas, de
los medios para moverse, de las propiedades como una casa y hasta de la
normalidad de la vida diaria puede resultar devastadora.
Después de los huracanes e inundaciones
en New Orleans en 2005, muchos adultos mayores experimentaron problemas
mentales. Muchos sintieron que habían perdido el trabajo y los ahorros de toda
su vida, y también perdieron las esperanzas. En muchos casos los miembros de la
familia se había separado, y en muchos otros la atención médica y psiquiátrica
llegó de forma interrumpida. Los trabajadores de la salud vieron entre
los pacientes de mayor edad problemas de ansiedad, de memoria, depresión,
insomnio, e intentos de suicidio. Vieron una alta tasa de problemas
psicosomáticos (enfermedades cuyos síntomas físicos son causados por angustia
emocional o psiquiátrica), junto con peores problemas de salud y tasas de
mortalidad en aumento.
Los mayores son más propensos que las
personas más jóvenes a necesitar apoyo social para reducir los efectos del
estrés y para acentuar el bienestar emocional y la recuperación. Es importante
entender que algunos adultos mayores pueden estar enfrentando la pérdida de
seres queridos, más la pérdida de capacidades físicas y posiblemente su
independencia.
Planificaciones especiales
Los adultos y adultos mayores que
necesitan preparaciones especiales y planificación de respuesta temprana son
aquéllos:
- De edad avanzada, o frágiles.
- Que poseen impedimentos cognitivos (por ejemplo
demencia).
- Que se encuentran afectados por una enfermedad
mental o una discapacidad crónica debido a una enfermedad mental (p.ej.
esquizofrenia, ansiedad, depresión).
- De salud física deteriorada, afectados por una
condición médica complicada o movilidad reducida.
- Que sufren impedimentos sensoriales (deterioro de
la visión o audición)
- Que no poseen familiares o cuidadores cercanos o
apoyo social local.
¿Quién es más vulnerable durante una
emergencia en desastres?
Algunos factores que pueden incrementar
el riesgo de enfermedad en adultos mayores frente a una desastre:
- Problemas de visión o audición contribuyen a la
ocurrencia de lesiones en entornos desconocidos o al intentar sortear
peligros.
- Discapacidades físicas y limitaciones en la
movilidad (como el uso de una silla de ruedas) pueden causar tardanzas o
evitar una evacuación de emergencia.
- Corte eléctrico. Los adultos mayores son
vulnerables a la hipotermia (temperatura corporal por debajo de lo normal)
e hipertermia (fiebre excepcionalmente alta) frente a temperaturas
extremas. Un corte del suministro eléctrico no permite el funcionamiento
del equipamiento médico necesario, como nebulizadores u oxigenoterapia.
- Imposibilidad de acceder a los medicamentos
prescriptos o tratamientos, como diálisis y quimioterapia.
- La ausencia de miembros de su familia u otras
personas de apoyo en su casa.
- Barreras para recibir ayuda financiera en
catástrofes, por ejemplo procedimientos complejos y renuencia a pedir
ayuda.
- Una mudanza forzada puede causar estrés grave en
mayores frágiles, acelerando su deterioro o muerte.
En general, aquellos que necesitan
asistencia en sus actividades de la vida diaria (p.ej. caminar, ducharse,
comer, tomar medicinas) son más vulnerables a lesiones o enfermedades durante o
después de un desastre.
Aquellos en mayor riesgo de sufrir
consecuencias psiquiátricas negativas y de necesitar planificaciones especiales
de respuesta incluyen los mayores con impedimentos cognitivos, con un historial
de enfermedad mental grave o discapacidad crónica debido a una enfermedad
mental, y aquellos cuya salud física está deteriorada.
¿Cuáles son las consideraciones para
personas mayores que sufren impedimentos cognitivos?
Durante una crisis, algunos adultos y adultos
mayores son vulnerables a impedimentos cognitivos: la habilidad para pensar,
recordar y tomar decisiones.
En aquellos que ya sufren impedimentos
cognitivos aún el menor estrés puede causar problemas. Disrupciones de la
rutina diaria pueden desorientar a una persona con demencia que se encuentra
estable bajo condiciones normales. Los mayores con impedimentos cognitivos que
se sobre estimulan en una situación nueva o que no tienen todas sus necesidades
cubiertas pueden sufrir un brote emocional o temperametal.
Las crisis pueden abrumarlos o crear
estrés porque la situación está fuera del entendimiento o el control de la persona.
Durante o después de una catástrofe, los cuidadores de las personas con
impedimentos cognitivos pueden no estar disponibles para brindar apoyo y
cuidados, y el riesgo de que se extravíe deambulando aumenta si la persona se
irrita, agita o se enfrenta a una situación de estrés.
Los cuidadores deben ser conscientes de
que una persona con demencia puede formar memorias nuevas cuando vive una
experiencia traumática, a pesar de que típicamente no recuerdan eventos
recientes. Esto se observó en estudios sobre adultos mayores que
vivieron la catástrofe del 11 de septiembre en New York y el terremoto de Kobe
en Japón, en 1995.
¿Cómo pueden los cuidadores de los
adultos y adultos mayores prepararse para unos desastres?
- La Cruz Roja Americana recomienda que los adultos
mayores establezcan una red personal de ayuda de al menos
tres miembros de la familia, amigos o vecinos que los controlarán en una
emergencia. Se deben realizar los arreglos antes de la emergencia.
Intercambien llaves y muestren en dónde guardan sus provisiones de
emergencia. Compartan copias de documentos relevantes sobre emergencias e
información de salud. Los adultos mayores y su red de ayuda deben
mantenerse notificados entre ellos acerca de viajes fuera de la ciudad y
la vuelta a casa. Guarde una lista de estas personas con su información de
contacto.
- Considere hacer pagos electrónicos de
los beneficios federales, como pagos del Seguro Social. Las catástrofes
pueden interrumpir la entrega del correo. Se puede hacer un depósito
directo a una cuenta corriente o a una caja de ahorro, o a una tarjeta de
débito para pagar los beneficios federales.
- Si necesita medicinas o sigue un tratamiento
médico asegúrese de tener disponible una provisión para al menos
dos semanas. Guarde una lista de medicinas de venta con receta que incluya
la dosis, el tratamiento, e información sobre alergias a alimentos o
medicamentos. Hable con su farmacéutico o médico para saber que
otras cosas debe preparar.
- Si recibe tratamientos de rutina que
se administran en la clínica o el hospital, o si recibe servicios
regularmente como atención médica en su domicilio, tratamientos o
transporte, hable con su proveedor de estos servicios acerca de sus planes
por emergencias. Trabaje junto a ellos para identificar proveedores
suplentes e incorpórelos a su red de ayuda personal.
- Considere otras necesidades personales como
lentes, audífonos y sus baterías, baterías para sillas de ruedas y
oxígeno.
- Guarde documentos importantes en su kit de
provisiones, como registros de la familia, registros médicos, testamentos,
escrituras, números del Seguro Social, información sobre tarjetas de
crédito y cuentas bancarias, registros fiscales, seguro médico y tarjetas
de Medicare, una lista de aparatos médicos u otros dispositivos de soporte
vital junto con sus números de serie y tipo. Que los demás miembros de su
red de ayuda guarden copias adicionales de estos registros.
- Si usted tiene un impedimento
comunicacional como problemas de audición o hablar, anote en sus
documentos de emergencia, cartera y bolso, la mejor manera de comunicarse
con usted por temas de información de emergencia.
¿Cuáles son los pasos a seguir si golpea
un desastre?
De ser posible, los adultos y adultos
mayores deberán quedarse junto a su familia y sus mascotas.
Deje a los mayores frágiles en compañía
de un miembro de la familia, compañero o cuidador.
Si usted se encuentra con un mayor
durante la catástrofe, transmita una sensación de seguridad y calma, y un
sentimiento de conexión y esperanza. Dele información y ofrézcale consuelo.
¿Qué pueden hacer los cuidadores durante
el período inmediato y de recuperación luego de un desastre?
Si
usted está al cuidado de un mayor después de un desastre continúe brindándole
información y tranquilidad de que el ambiente es seguro.
Proteja
a la persona mayor y su salud y necesidades de salud mental. En el período
inmediato después, los adultos mayores son poco propensos a reportar problemas
de salud mental. Conozca los signos de depresión y ansiedad, y vea a un
trabajador de la salud si usted o alguien a su cuidado están sufriendo.
Ayude
a los adultos mayores a expresar sus sentimientos. Durante la fase de
reconstrucción después de un desastre, las personas mayores pueden sentir frustración
debido a una recuperación compleja, y pueden sentirse apáticos o deprimidos.
Conmemoraciones por el aniversario de la catástrofe pueden resultar de ayuda,
al ser oportunidades para expresar sentimientos.
Ayude
a los mayores a sobrellevar las complejidades de los procedimientos de socorro
en catástrofes, que pueden ser confusos para los sobrevivientes, pues causan
bajas en la autoestima y sentimientos de enojo e indefensión.
Busque
ayuda financiera. Los adultos mayores a veces rehúsan ofertas de ayuda. Buscar
ayuda financiera del gobierno o de agentes de socorro puede resultar confuso y
agobiante.
Recopile
información sobre recursos a su disposición. Si un miembro mayor de la
familia se mudó y está viviendo ahora con su familia o amigos, ellos deben aprender
lo mayor posible acerca de los servicios de salud y otros servicios que ya se
le han provisto en el pasado o que se le deben proveer en un futuro.
¿Qué tipo de ayuda pueden brindar los
adultos mayores en tiempos de desastre?
Durante una catástrofe, no todos los
adultos mayores caen en la categoría de los que necesitan ayuda, y muchos
pueden proveer tan necesitada asistencia. Muchos adultos mayores ya ofrecen su
tiempo y experiencia como voluntarios, y muchos ya están familiarizados con los
recursos de su comunidad. Si usted desea brindar ayuda, diríjase a su
gobierno local, hospitales, organizaciones religiosas y división de la Cruz
Roja para saber en dónde pueden necesitarlo.
Después de un desastre
Una vez pasado el peor peligro, los
cuidadores y la familia pueden ayudar de las siguientes formas:
- Restablezca los sentimientos de protección,
estabilidad y seguridad de la persona mayor.
- Reúna a la persona mayor con su familia o
cuidador y restablezca los vínculos sociales.
- Obtenga ayuda financiera.
- Reconecte a la persona mayor con su proveedor de
salud y/o de salud mental si es necesario, y restablezca los regímenes de
medicamentos.
- De ser posible, regrese a la casa de la persona
mayor, o si es necesario reubicarse a una residencia apta, que sea
idealmente en un ambiente conocido con familiares, amigos o allegados.
- Recupere las posesiones físicas, haga visitas a
su casa frecuentemente, y haga arreglos para que tenga compañía.
Los Signos de Angustia Psicológica
Después de un desastre
- Retraimiento.
- Apatía (falta de emoción o interés).
- Agitación.
- Enojo.
- Irritabilidad.
- Recelo.
- Desorientación.
- Confusión.
- Pérdida de la memoria.
- Deterioro físico acelerado.
- Aumento de síntomas físicos que parecen no tener
razones médicas.
- Estrés por mudanza (la angustia y desorientación
que produce ser evacuado).
- Trastornos del sueño.
- Sentimientos de aislamiento de familiares y
patrones conocidos de la vida.
- Regresiones (funcionamiento en un nivel menor al
que corresponde, o comportamientos infantiles como succionar un dedo).
Recuperación: Consejos para los Adultos
y Adultos Mayores y los Miembros de su Familia
- Permita un tiempo de pena y curación. No espere
una recuperación para un momento determinado.
- Hable abiertamente acerca de sus sentimientos de
miedo, ansiedad, irritabilidad u otras reacciones emocionales inesperadas.
- Pida ayuda financiera, emocional o médica si lo
necesita.
- Tómese tiempo de relajación.
- De ser posible, participe en planes de recuperación.
Listas de Control
Desarrollo de un Plan de Respuesta a los
desastres
- Determine si usted vive en una zona de
evacuación.
- Sepa a dónde sería evacuado y cómo llegaría allí;
conozca las rutas oficiales de evacuación.
- Guarde un tanque lleno de combustible en su auto
si piensa que pronto será evacuado.
- Aprenda a operar un generador correctamente
(siempre guarde los generadores afuera y lejos de las puertas, ventanas y
ventilaciones; los escapes pueden ser mortales).
- Dele las llaves de su casa y su auto a un miembro
de su red de ayuda.
- Confeccione un kit de provisiones.
Kit Básico de Provisiones para un
desastre
- Agua (un galón por persona por día, para al menos
por tres días).
- Comida no perecedera para a los menos tres días.
- Abrelatas manual.
- Radio o televisor portable a baterías, y un juego
de baterías de repuesto.
- Linterna y baterías de repuesto.
- Lista de medicamentos y nombres/teléfonos de
contacto de proveedores de servicios de salud.
- Documentos importantes de la familia en un
contenedor a prueba de agua (Vea "Documentos para Guardar antes de
una Catástrofe" en la página 12).
- Toallas de papel húmedas.
- Kit de primeros auxilios.
- Silbato.
- Dinero en efectivo (los cajeros automáticos ATM
necesitan electricidad, que se puede cortar).
- Ítems de necesidades especiales como medicamentos
con receta (provisión para dos semanas), lentes, soluciones para lentes de
contacto y baterías para audífonos.
- Comida y agua para la mascota.
- Ropa de repuesto.
Documentos para Guardar antes de un
desastre
- Licencia de conducir, tarjeta o documento de
identidad, tarjeta de veterano (VA), pasaporte.
- Credencial o número del seguro social.
- Nombre e información de contacto de familiares o
amigos cercanos.
- Registros de la familia.
- Registros médicos e información personal (grupo
sanguíneo, enfermedades, condiciones especiales, alergias).
- Seguro médico y credencial de Medicare.
- Nombre e información de contacto del proveedor de
salud.
- Tarjeta de crédito e información de cuentas
bancarias (nombres, números de cuenta).
- Registros de ahorros e inversiones.
- Lista de las pólizas de seguro junto con el
nombre de la compañía aseguradora, tipo y número de póliza.
- Copia de los documentos de herencia y
fideicomisos, testamento.
- Escrituras y títulos (casa, auto, otras
propiedades).
- Certificados o una copia de ellos. nacimiento,
matrimonio, divorcio, defunción y adopción.
- Registros fiscales.
- Llaves.
- Marca/modelo y número de serie de los
dispositivos médicos y otros dispositivos de soporte vital.
- Copias adicionales de estos registros, que
enviará a los demás miembros de su red de ayuda.
Es claro que la exposición a eventos traumáticos debe producir un mayor nivel de tensión y angustia en las personas, así como que el recuerdo de lo sucedido será parte de la vida de las víctimas y no se borrará de su memoria. Pero se ha demostrado que sólo algunos sujetos experimentarán problemas más serios o duraderos que podrán calificarse como psicopatología. La gran mayoría no sufre en ese momento de ninguna enfermedad mental, sólo están experimentando reacciones esperadas ante un suceso vital significativo.
En la fase de impacto, las reacciones psicológicas varían de acuerdo a las circunstancias sociales y particulares de cada persona.
Las mas comunes reacciones emocionales son: la negación, el miedo, la disociación, el estrés, ansiedad intensa, con sus variaciones: los estados de angustia y la somatización.
es importante estar bien preparados para intervenir con este tipo de personas , ya que existe la vulnerabilidad a caer en depresión mas el los adultos mayores. una intervención oportuna sera de gran ayuda y superar sus problemas de manera adecuada.
Las personas mayores se enfrentan a situaciones particularmente peligrosas por el aumento considerable de conflictos y desastres naturales, sin embargo, no siempre son identificados como grupos vulnerables.
Los derechos de las personas mayores, sus necesidades y sus capacidades deben ser reconocidos por todos los programas de emergencia.
Las reacciones de los adultos y ancianos dependerán no solo de lo que presenciaron la catástrofe, de lo que vieron, oyeron y sintieron, sino que las crisis pasadas resurgen, por los recuerdos de amigos y familiares. Es tarea es delicada y es de todos brindar ayuda oportuna con procedimientos adecuados que permitan retomar la rutina los más pronto posible, brindándoles confianza, seguridad y afecto.
las estrategias que usaremos para ayudar y prevenir contra los factores desatrosos que nos pudieran ocurrir seria muy bueno para asi ver wque posibilidades de afrontamiento existen dentro de cada uno de nostros,